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LOS ROSALES, 24 AÑOS DE LUCHA VECINAL
05-julio-2010
La de Los Rosales es una de las asociaciones de vecinos más emblemáticas de Villaverde. 24 años de existencia y un sinfín de propuestas y reinvindicaciones avalan la trayectoria de un colectivo que nació con el objetivo de mejorar la calidad de vida de su barrio. En la actualidad, sus principales inquietudes son la remodelación de la avenida de los Rosales y la situación de la educación.
La asociación de vecinos Los Rosales se fundó en 1986 gracias a la iniciativa de un grupo de vecinos de esta colonia de Villaverde Bajo, preocupados por la situación de su barrio y sus vecinos. La sede se encuentra en la calle Níquel, número 16, en el mismo lugar en el que Ruperto Santos fundó el centro juvenil Los Rosales.
Hablando con el presidente, Pedro Tejero, comenta que lleva en la asociación desde que tenía 18 años. Junto a él está Mónica,y mucha gente entregada a su barrio.
24 años después, el colectivo ofrece un buen número de actividades a los vecinos: taller de thai-chi, fútbol, club de rol, grupo de mujeres "Entre Nosotras", taller de magia, grupo de teatro, taller de búsqueda de empleo, mediación intercultural, ajedrez: formación y competición, taller de apoyo escolar.
El barrio de Los Rosales tiene una ventaja: cuenta con dos asociaciones de vecinos que están muy enlazadas entre sí. El tema de la remodelación de la avenida de Los Rosales y la falta de centros de educación en el barrio han movido a las dos asociaciones por igual. Pero, sin duda, la reivindicación más importante de los últimos años ha sido la prometida remodelación de la principal vía de comunicación de la barriada, la avenida de Los Rosales.
La reforma formaba parte del llamado Plan 18.000, el Plan de Inversiones de Villaverde-Usera que puso en marcha el entonces presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón, en el año 1998. Fruto de dicho plan, las obras de remodelación de la avenida de Los Rosales fueron adjudicadas por la Comunidad de Madrid en el año 2002. Hace ocho años se adjudicó un presupuesto para la reforma de la avenida, de cuatro millones de euros, que al final se ha quedado reducido a tan solo 2,6 millones de euros. “Si tenemos en cuenta que la mayoría de este presupuesto, más de la mitad se va para el depósito de aguas pluviales, para el resto de las obras no va a quedar casi nada”, comenta el presidente de la asociación, Pedro Tejero.
Promesas incumplidas
De ahí las inquietudes y frustraciones de los vecinos que se sienten estafados después de más de diez años de esperas y promesas incumplidas. En cuanto a la ejecución de las mismas, se lamentan de que no se están teniendo en cuenta los acuerdos que en su día se pactaron con los representantes vecinales. Asimismo, según Tejero, las obras se están limitando básicamente a “levantar las aceras en buen estado y reconstruirlas casi al completo con el mismo diseño inicial”.
Los residentes critican que en un kilómetro de vía pública no hay ni un paso de peatones y en el tramo norte no se habilita ni se acondiciona el paso para vehículos y peatones para cruzar las vías de tren tal y como estaba previsto. “En fin, son chapuzas en vez de soluciones” dicen.
Por otro lado, aseguran que otro problema importante es la duplicación de los carriles, junto con la carencia de medidas correctoras de velocidad (semáforos, pasos de cebra elevados, etc.) que convierte a la misma en una carretera, en vez de una calle más del sur de Madrid.
Inciden en que las entradas y las salidas de la A4 en el barrio no están ejecutadas, como tampoco está la apertura de la salida 22 de la M40, considerada por los residentes como un fastidio, en forma de pérdida de tiempo y dinero al tener que entrar en el barrio por la M40, porque tienen que subir hasta la rotonda de la avenida de Andalucía y cambiar de sentido para volver al barrio.
Otras de las cuestiones pendientes son el paso bajo la A4, en el tramo sur de la avenida, una solución para la reducción de los ruidos del tráfico rodado o el problema de la falta de aparcamientos. En este sentido, la asociación de vecinos propuso la creación de una zona de aparcamientos para residentes debajo de la avenida o en la calle del Calcio antes de su urbanización. Ambas iniciativas fueron desechadas por la administración municipal.
Al margen de la remodelación del citado eje viario, Los Rosales está luchando para recuperar los jardines de los ferroviarios, los conocidos "pabellones de Renfe", junto al depósito que conocemos como la “Copa”, todos referencia histórica de un lugar que nació gracias al ferrocarril y darle un uso para el barrio, “en forma de una escuela infantil, una biblioteca, o incluso un pequeño jardín botánico” argumenta el representante vecinal.
La educación es otro “problemón” para el barrio, “ya que faltan colegios e institutos y que la población joven es cada día mayor”, concluye Pedro Tejero.
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